A veces es tan difícil mantener esa, aparentemente simple, perseverancia, tanto así que, a mi parecer muy personal, ésta es un don para selectas élites, las cuales despliegan una superioridad que a nosotros se nos antoja suerte, pero que no es nada más que la simple y a la vez compleja conjugación de un sueño, talento y esa constancia, el perseverar. Cuestión de técnica.
Y precisamente, allí quería llegar. Ya ven, de mi Diario sólo han seguido a la saga retazos, sombras que de ninguna manera reflejan del todo a esos cuerpos de los cuales se desprenden, ya que la proyección de esa luz que está allí nunca será completa, nunca, como el cuerpo en sí.
¿Días espléndidos? ... La verdad: No sé... A cualquiera le podría cuadrar afirmativamente esa interrogante, mas en mi caso, albergo tantas dudas, tantos litigios internos por ventilar, de cuyo resultado dependería absolutamente mi veredicto, por ende, la respuesta a esta interrogante, a la hipotética suposición primera.
... Continuará