Según una versión, que podría ser personal de Eurípides, (1) Demeter fue consolada y se puso a reír cuando Afrodita hizo que se oyese el sonido ctónico de los tambores, (2) es decir de un instrumento asociado, entre otros, al culto extático de Cíbeles que, como hemos visto, puede ser relacionado con Demeter. (3) Lo que aquí cuenta, no es la capacidad de esos ritos para curar la locura, incluso la de Dioniso. (4) Lo que importa es que el sonido que emite el tamboril no es un sonido musical en el sentido estricto del término; es un sonido un poco sordo, casi un breve ronquido. Ahora bien, según el Mythographus Vaticanus II.95, los groseros licios, para burlarse de Demeter, hicieron un ruido con sus narices (sonum naribus); enfadada, la diosa los transformó en ranas que graznan incluso en nuestros días. Pero el Mythographus Vaticanus I.10 habla no de un sonido que sale de las narices de esos groseros sino, en términos deliberadamente vagos, de un "sonido obsceno". (5) Sin estar en lo cierto, creo que esta designación corresponde mejor a un pedo que a un sonido emitido por las narices. En todo caso, se sobreentiende que ese sonido se parecía al sonido de las ranas.

     Nuestros dos puntos de referencia ciertos y verificables son pues:

     1. El sonido no-musical del tamboril que debe vincularse al culto de Cíbeles.
     2. El graznido de las rabas. A este último respecto hay que apuntar tres detalles:
     a) Según Alianos, (6) el graznido es un sonido amoroso, emitido por el macho cuando invita a la hembra a copular con él. Su graznido apunta al dominio de Afrodita: al de la sexualidad fértil.
     b) La posición en cuclillas de la rana -igual que la del sapo (phryne)- se parece a la de la Gorgona etrusca y, en general, al tipo especial de "Baubo en cuclillas". (7)
     c) Finalmente, según una versión cristianizada del mito de Baubo, (8) la Santa Virgen errante en busca de su hijo, se encuentra con una rana, que le habla de su último hijo. Al verla tan fea y tan mal hecha, a la Santa Virgen le dio un ataque de risa.

     Resulta difícil no comparar esta rana de Baubo con aquélla por tres razones:

     a) La posición de la rana recuerda al tipo de Baubo, que en cuclillas, exhibe su sexo.
     b) La rana habla de su hijo; ahora bien, en la tradición referida por Clemente de Alejandría, Baubo está dando a luz a Iakchos. Además, la rana habla de su hijo usando términos que parecen grotescos en boca de un batracio tan feo.
     c) A la Santa Virgen le debemos imaginar de luto por la muerte de su hijo. (9)



1) Eurípides, Helena, 1346 y ss.
2) H. Grégoire, comentario a Helena , 1352 cree que se trata de rombos.
3) Ver Baubo = Gorgona.
4) Apolodoros 3.5.1.
5) Mythographus Vaticanus I.10: "Contra eam turpem sonum emitteret."
6) Ailianos, De natura animalium (Peri zoon idiótetos) (Ed. R. Hercher, París 1858), 9.13.
7) También quiero mencionar aquí una prostituta muy famosa llamada Phryné (sapo).
8) Marie Holban, Incantations, Chants de Vie et de Mort transposés du Romain au Français, pp. 75 y 79, citado por H. Grégoire acerca de vv. 1358 y ss. de su edición de Eurípides: Hélène, también v. 1353.
9) El profesor Burkert me comunicó: En cierta ocasión constaté con sorpresa que, en la superstición romana, las mujeres llaman el propio útero "sapo". En algunos casos parece incluso que ellas tienen la sensación de que un animal de esta especie se halla agachado dentro de ellas. De cualquier modo, en muchas iglesias antiguas se encuentran ex-votos en forma de sapo, lo mismo que se encuentran ex-votos en forma de vulva en templos antiguos; detrás de todo ello hay que ver, naturalmente, las enfermedades y las curaciones.

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Georges Devereux, Baubo. La vulva mítica. ICARIA, Barcelona. España, 1984.
Traducción de Eva del Campo
Foto: https://www.booksandideas.net/Thinking-Between-Shores-Georges.html