Lee el Salmo 27

El Salmo 27 es una de las grandes meditaciones consignadas en la Biblia. Cuando algún problema entra a tu vida, es porque le has permitido a tu conciencia caer al nivel donde el miedo y la limitación la pueden alcanzar. Cualquier actividad mental que nos permita elevar el estándar espiritual del alma es una forma de oración, y en la Biblia abundan dichas formas.

A menudo, la historia de cómo se soluciona un problema es ésta: El individuo está preocupado por algo, o se siente enfermo. Tan pronto como cae en la cuenta de lo que ha pasado, rehusa aceptar la condición, y procede a generar la elevación necesaria de su pensamiento. Lee el Salmo cuidadosamente, lo interpreta espiritualmente, le permite a su mente reposar sobre los principios enunciados, se los apropia para sí mismo, volviendo a recuperar así su paz mental.

El Señor es mi luz y mi salvación; de quién temeré? El Señor
es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme

Este verso de por sí es uno de los textos más completos en toda la Biblia. Bien pudiera estar escrito sobre los portales de toda iglesia y escuela en la tierra, ya que en él está contenido, en forma embrionaria, todo el mensaje de Jesús. No postula meramente la existencia de Dios, sino la viviente Presencia de Dios en el hombre. La Luz Interna, no es una presencia meramente pasiva o estática sino un poder dinámico - luz, salvación y fuerza.

"El Señor es la fortaleza de mi vida."
Habiéndonos prometido luz, el Salmo ahora procede a prometernos fortaleza o poder. De hecho, habremos de ser "imbuidos con poder desde arriba" y ya no necesitamos confiar más en nuestros inadecuados esfuerzos.

Este maravilloso verso resume su gran mensaje en la palabra "salvación", y con la penetrante destreza sicológica tan característica de la Biblia, nos obliga a preguntarnos a quemarropa a qué le habremos de temer ahora.