Lee el Salmo 27

Hubiera yo desmayado si no creyere que veré la bondad
del Señor en la tierra de los vivientes.
Aguarda al Señor; esfuérzate, y aliéntese tu corazón;
sí, espera al Señor.

Aquí el salmista una vez más le aclara a su propia mente que su dependencia está entereamente en el Poder Divino, y nosobre sus propios recursos limitados, su intelecto, o su fuerza de voluntad.

Aguarda al Señor; esfuérzate, y aliéntese tu corazón;
sí, espera al Señor.

(Salmo 27:13-14)

La frase de cierre es una poderosa exhortación a ser activo y constante en la oración, que siempre deberías orar y no desmayar en ello. El "esperar al Señor" no quiere decir en forma alguna que vas a descuidar un problema con la esperanza de que Dios venga y te lo resuelva. Lo que quiere decir es que hay que intensificar la actividad espiritual. Esperar al Señor significa orar constante y sistemáticamente con respecto a tu problema. Ninguna forma de oración en particular es esencial, pero hay que orar; esto es, reposar conscientemente sobre el Ser de Dios.

Si tu naturaleza intuitiva está bien desarrollada, pocas serán las veces que te será necesario usar afirmaciones formales. Esto es excelente, ya que, ¿quién se pondrá a usar una escalera pudiendo trepar el muro de un salto? Sin embargo, mucha gente pierde la habilidad de recibir mensajes intuicionales cuando se encuentra preocupada o atemorizada. En tales circunstancias, quizás la escalera será su salvación.

No debe pasarse por alto el hecho de que mucha gente de hecho realiza la totalidad de su trabajo con afirmaciones formales de la Verdad, y obtiene buenos resultados consistentemente trabajando de esta manera. No estamos hablando aquí de repetir afirmaciones como un loro. Aquellos que trabajan como loros inevitablemente harán las demostraciones de los loros - permanecerán en la jaula. De un buen orador que usaba las mismas frases todo el tiempo, decía un amigo lo siguiente: "Él constantamente usa las viejas afirmaciones, pero les imprime un sentimiento nuevo cada vez."